sábado, 12 de septiembre de 2009

Cosas del espacio



Hoy hemos vivido una experiencia de lo más extraña. Salíamos de la escuela y mientras charlábamos plácidamente, de repente, una especie de onda expansiva nos ha dejado a todos bloqueados. Los cristales del edificio temblaban y nuestros cuerpos vibraban como si hubiésemos estado toda la noche pegados a un altavoz gigante en una discoteca.
Ha sido alucinante. Un par de golpes secos y parecia que nos iban a volar en pedazos, pero únicamente ha sido una nave espacial, el Discovery, en su llegada a la base de Edwards, California.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Primeras piras...










He de reconocerlo. Por primera vez en todo este tiempo, me he fumado media clase. Eso sí, una clase opcional sobre Documentales, que seamos sinceros, no nos estaba llevando a ningún lado.

La excusa no es otra que ir al Teatro Samuel Goldwyn a una charla sobre la evolución de los formatos del celuloide en la historia del cine. Ha sido increíble. El que ha dado la charla ha sido un tal Rob Hummel, que en dos horas de charla ha desmenuzado la evolución de los formatos del cine ante un auditorio de ochocientas personas.

Si a eso le sumamos un coloquio con cuatro directores de fotografía de renombre, tenemos una noche redonda.

Todo esto gracias a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de aquí, la que organiza los Oscars.

Gracias, Gracias, Gracias.

martes, 1 de septiembre de 2009

Un nuevo mundo











¡Vale, vale, vale!

Soy consciente de la falta de noticias por mi parte, pero tres factores han impedido la continuidad de este blog:
  1. La escuela, que nos sigue teniendo apretaditos, apretaditos. Y si no que se lo digan a la pobre Miriam, que se tuvo que tragar todos y cada uno de los rodajes.


  2. Internet, que con cierta regularidad deja de funcionar. Eso está arreglado, porque resulta que era que yo no supe configurar el modem correctamente.


  3. Este ordenador mío, que en cuanto le apetece se apaga por arte de magia. (Igual que mi PC de escritorio de Madrid) ¿Seré gafe?
Bueno, para compensarlo, he decidio entrar en el selecto grupo de los usuarios de MAC. ¡Si señor! En esta industria no eres nadie si no tienes un MAC, pero ojo no vale cualquier MAC, tiene que ser un MAC portátil. Y como no me quiero quedar atrás y el maldito TOSHIBA en el que escribo estas líneas me la tiene jurada, he decidido cambiar. El cambio es a MAC BOOK PRO de 17 pulgadas. La compra está hecha, y en unos días recibiré en casa el aparatito, así que si alguien tiene algo malo que decir del bicho, que me ahorre los quebraderos de cabeza. Gracias.
En cuanto a la bendita California, se nos quema, y se quema pero bien. Hoy sin ir más lejos mi coche ha amanecido con cierta cantidad de ceniza por encima. Desde donde estamos, aunque a 50 millas, se pueden observar los fuegos en las montañas con bastante claridad, e incluso el actor de mi último corto tuvo que ser evacuado el otro día de su casa. Le he escrito pero no se nada de él. (La foto no le he tomado yo)

Y antes de que se me apague el ordenador, os dejo el canal de YouTube donde podéis ver tres de los cinco cortos que hemos hecho. Las críticas de la familia no han sido muy buenas, pero os invito a que las vuestras las dejeis en el blog por escrito.
Por cierto si buceais por el canal de Youtube me veréis actuando. Mi nueva faceta artística.
¡Besos a todos!

lunes, 20 de julio de 2009

Asfixiadito

Perdón por la falta de noticias, pero los de la escuela se lo han tomado en serio y nos tienen a toque de corneta.
So far, so good dicen por aquí. Las clases empezaron hace casi dos semanas y ya nos hemos puesto a rodar cosillas. "Tonterías" para probar el uso de la cámara y empezar a forjarnos una reputación profesional, dicen. Lo más chulo ha sido rodar una escenilla en los decorados de los estudios Universal, en el mismo sitio donde se rodaron, por ejemplo, escenas de Piratas del Caribe.
El segundo proyecto lo hemos rodado en mi apartamento, bueno, cada uno del grupo (somos cuatro) hemos rodado un poyectillo de minuto. Este ha sido más entretenido, porque no teníamos a los profesores encima, estábamos a nuestro libre instinto creativo. Eso sí, no hemos pegado ojo en todo el fin de semana. Entre los dos días, hemos dormido únicamente 6 horas. Montando todo, desmontando, perfilando la historia... vamos, una paliza, pero la verdad es que sarna con gusto, no pica.
Los profesores, me gustan. Tenemos uno que nos enseña dirección y producción que con casi sesenta palos ha trabajado toda su vida de segundón y parece que ahora va a producir un "peliculón" de patinadores y surfistas (No me quiero reir, pero es de lo más estúpido que he escuchado nunca). Ahora bien, al hombre hay que darle una oportunidad, nos lo ha contado con tanta pasión que hasta me daría pena que su película independiente no fuera un éxito.
Otro de ellos, es clavadito a Pacino. Es director de fotografía y sus clases son las más divertidas; un tipo dinámico, más estilo NYC que LA.
El profesor de guión se cree Dios. Literalmente. Es un tipo majete, arrogante, con actitud chulesca, pero me gusta. Se cree el mejor y eso transmite bastante en clase.
Por último, el profesor de edición, del que sus propios compañeros se rien porque dicen que es un friki de la informática, es un tipo que nos ha encantado a todos. Y encima dispuesto a ayudarnos.
Así que ya véis, en la ciudad en la que todo el mundo tiene un proyecto que vender, o es actor o es guionista o director, nos vamos forjando poco a poco el caminito. Cualquiera se te acerca para contarte su currículum y ofrecerte su ayuda o colaboración: estábamos rodando en mi apartamento, con las puertas abiertas por el calor, y un vecino nos vió, se acerco, se presentó y nos ofreció hacernos la banda sonora de lo que quisiéramos. Y gratis. La cosa por aquí es venderse uno mismo.
Y si algo llevo sacado en claro hasta ahora, es que esta industria, como todas, es una auténtica mafia movida por los estudios.
Bueno, y también he sacado en claro, que hables con quién hables, tiene algo malo que decir de Michael Bay (Transformers, Pearl Harbor, La Isla, La Roca,...) ¿Será envidia?

sábado, 4 de julio de 2009

Haciéndonos a la cultura...




Seamos sinceros, hasta la fecha, el único que se ha percatado de mi presencia en esta ciudad es el gato de la vecina, que cuando entro y salgo de casa me mira a través de su ventana; y estoy casi seguro que piensa: "pringao".




Pues bien, después de un par de días "encerrado" en casa, trabajando en mi libro, he tomado la decisión de salir y compartir con el mundo exterior mi presencia en L.A, ¡qué no sea sólo el gato el que sepa que estoy aquí, coño!




La decisión la tomé ayer por la noche: para celebrar el 4 de julio (fiesta nacional) que mejor que hacer algo típico del lugar (no, no he invadido ningún pais islámico), y además de ponerme un poco moreno, hacer ejercicio y llenar mis pulmones de aire ¿puro?.




En un libro de senderismo en Los Ángeles que me compré hace unos días, venía una ruta muy sugerente: una caminata de hora y media que te lleva (si mueves las piernas, claro) al mismísimo letrero de HOLLYWOOD.




Así que he madrugado, y a las 09:15 más o menos, estaba al inicio del Hollyridge Trail. Lo que yo pensaba senderismo, ha sido más bien carreterismo. Al principio, he iniciado la subida por una pista de tierra, pero al rato, esa pista de tierra se ha transformado en... ¡una carretera! Sin tráfico, eso sí, pero estaba asfaltado, de eso no había duda. En ese momento, me ha venido a la mente el cartel que te encuentras al principio donde te previenen de que estás en un habitat ¿salvaje? y que siempre cabe la posibilidad de encontrarte con algún animal peligroso del estilo de un puma. Dudo mucho que pudiese encontrarme un puma en esa carretera, pero si me lo encontrase, solo tendría peligro al volante de un camión de 8 filas de ruedas.




Al hacer cumbre en el Monte Lee (detrás del letrero de HOLLYWOOD) he podido divisar, a un lado todo el Valle de San Fernando y al otro, Hollywood al completo, el downtown e incluso he visto que hay ¡un embalse en medio de la montaña, en plena ciudad! La verdad es que las vistas han merecido la pena.




Pero también he podido ver porqué somos la ciudad más contaminada de Estados Unidos y con una calidad del aire peor: si en la foto conseguís distinguir los rascacielos es para daros un premio. (Me hubiera gustado poneros una foto desde la cumbre pero me he quedado sin baterias en la cámara)




Lo que sí he visto es que, como nosotros, cuando vas paseando y te cruzas con alguien, también te saludas amablemente, de manera complice, como pensando que sois colegas de afición o algo así. Creo que he debido saludar a unas setenta personas, he acariciado a todos y cada uno de sus perros, les he dado indicaciones... y ni con esas he conseguido hacer amiguitos. Lo voy a dar por imposible, cuando empieze las clases ya conoceré a gente.